• Letras: basadas en los lenguajes de la época: alfabetos griego, mozárabe, visigótico, gótico, etc.
  • Runas: grafías procedentes del alfabeto celtibérico y anglo-sajón. Aunque algunos autores niegan el hecho de su similitud con el alfabeto rúnico, es interesante constatar que las marcas más sencillas coinciden en un  porcentaje muy alto con las sus formas.
  • Figuras geométricas:  cuadrados, círculos, triángulos, rectángulos, polígonos y trapezoides varios.
  • Cifras: representaciones de signos numéricos.
  • Trazos: segmentos rectos, curvos, ángulos.
  • Herramientas: todo tipo de utensilios como picos, horquillas, flechas, ballestas, mazos, tijeras, etc.
  • Formas naturales: animales y plantas.
  • Alquerques: tableros de juego.
  • Símbolos religiosos: cristianos (cruces, crismones monogramas); judíos: (estrellas de cinco puntas); musulmanes (luna, doble triángulo).
  • Símbolos astronómicos: planetas, zodiacos, etc.
  • Figurativas: todo tipo de símbolos gremiales, firmas y sellos grabados por los artesanos y maestros de la piedra.

 

 

Clasificación extraída de:

Centre International de Recherches Glyptographiques (C.I.R.G.)

Cortesía de Jean-Michel Mathonière.

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