Las marcas de cantería en el contexto de la arquitecura medieval - Algunas consideraciones sobre el análisis de los signos lapidarios

 

 

Algunas consideraciones sobre el análisis de los signos lapidarios


En primer lugar, para realizar un análisis con garantías de un lapidario es necesario contar con una fiel reproducción del mismo. Pequeñas variaciones pueden producir altos niveles de distorsión que imposibilitan cualquier tipo de resultado concluyente, algo importante cuando se trata de aquellos lapidarios de diseños más complejos cuya singularidad puede ser un indicio de la trascendencia del mensaje que ocultan. Cierto es que en ocasiones los lapidarios y grafitis están grabados de una forma bastante irregular, como si su autor hubiera carecido de la pericia necesaria o, en caso de tenerla, hubiera ejecutado la tarea con prisas. En estos casos sus trazos suelen ser poco profundos, lo que nos hace pensar que fueron tallados mucho después de concluida la obra y que son signos grabados por personas ajenas al oficio de la construcción. Un buen ejemplo de este tipo son los enigmáticos grafitis estudiados por Elena Aranda Vázquez en Navarra, que llega a la conclusión de que «el limitado ámbito geográfico donde aparecen las marcas y las escasas diferencias entre ellas hacen pensar en un colectivo que utilizó el grafiti como emblema convertido en signo de identidad o pertenencia al grupo». Por el contario, cuando la marca de cantería presenta un trazo profundo las irregularidades suelen ser entonces locales y hechas a conciencia.Teniendo presentes estos factores, el siguiente paso es la reproducción del lapidario. Sin duda el mejor método consiste en la trasposición directa mediante el calco. De esta forma tenemos la completa seguridad de haber plasmado las proporciones del lapidario correctamente, lo que facilitará el análisis de los detalles y las irregularidades presentes en su simetría. La mayoría de las veces no es posible realizar una toma directa; ya sea por lo tenue del trazo del lapidario, por su estado de conservación o bien por su ubicación, en ocasiones localizado en lugares insospechados y de difícil acceso, como sucede con aquellos que se encuentra en las partes altas de los paramentos. Entonces hay que recurrir al prosaico pero efectivo método de la escala. Si esto no es posible, sólo queda recurrir al uso de una cámara fotográfica, a ser posible con un buen teleobjetivo, y tratar de obtener la máxima frontalidad en las tomas.

También es importante tener en cuenta el ángulo de incidencia de la luz, ya que a causa de la degradación o la debilidad del trazo de algunos lapidarios éstos sólo se distinguen bajo determinadas condiciones lumínicas. La luz del amanecer o el atardecer es la más idónea para localizar estos esquivos especímenes en extinción. La reproducción de una marca de cantería es una labor que requiere dedicación y paciencia. Para abordar su estudio con las suficientes garantías es necesario plasmar las proporciones del lapidario con la mayor fidelidad posible, porque sólo así será posible abordar las claves geométricas de su diseño y realizar el análisis de sus propiedades métricas.

Queremos hacer especial mención del trabajo realizado por Simeón Hidalgo Valencia, porque sin su dedicación, paciencia y buen hacer no habría sido posible este estudio [17]. La recopilación que ha realizado de los lapidarios presentes en los templos de Navarra es una labor que merece todo el reconocimiento. Su meticuloso método de trabajo a la hora de reproducir las marcas de cantero nos ha permitido descubrir ciertos detalles, normalmente ligeras asimetrías, que sólo cobran sentido cuando se les presta la debida atención. En la tradición de la arquitectura sagrada, las supuestas irregularidades no siempre son una muestra de la incapacidad del artesano. En muchas ocasiones, estos detalles, que a primera vista parecen irrelevantes, son los que contienen las claves de los procesos más interesantes, aquellos en los que se buscan reproducir patrones algo más complejos de lo habitual tratando de imitar con toda intención la geometría variable de las siempre cambiantes formas de la naturaleza.

 


 

[17] Hidalgo Valencia, Simeón, Canteros Románicos por los caminos de Navarra. Pamplona 2009.

 

Safe Creative #1204031416369 Las marcas de cantería en el contexto de la arquitecura medieval - (c) - Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguadé Torrell

 

 

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